"Dominando el Arte de la Inserción”

¿Qué es una sonda nasogástrica ?

Una sonda nasogástrica es un tubo delgado y flexible que se inserta a través de la nariz y el esófago hasta el estómago. Se utiliza principalmente para proporcionar alimentación o medicamentos, así como para drenar el contenido gástrico. También puede servir para medir la cantidad de ácido en el estómago o para realizar radiografías. Las sondas nasogástricas son especialmente útiles en pacientes que tienen dificultades para comer o necesitan nutrición adicional. Además, se emplean en personas con problemas para controlar la ingesta de alimentos o líquidos, o en aquellas que tienen dificultades para absorber nutrientes de la comida.

Ejecución de una sonda nasogástrica 

Preparación del personal

Asegurar que todo el material necesario esté a mano.

Higiene de manos.  

Colocación de guantes. 

Preparación del paciente

Identificación del paciente. 

Informar al paciente y/o familia del procedimiento a realizar. 

Fomentar la colaboración del paciente en la medida de sus posibilidades.

Preservar la intimidad y confidencialidad.

Colocar al paciente en una posición de Fowler (salvo contraindicaciones).

Acordar con el paciente cómo indicar el malestar o el deseo de pausa en la colocación o en la retirada de la sonda.

Valoración del Paciente

Para colocar una sonda nasogástrica, es esencial realizar una valoración integral del paciente que incluya varios aspectos:

  1. Estado general del paciente: Evaluar su estado físico general, estabilidad y nivel de conciencia. Es importante asegurarse de que el paciente esté lo suficientemente alerta para cooperar y reducir el riesgo de complicaciones como la aspiración.

  2. Condición respiratoria: Revisar la capacidad respiratoria, especialmente en pacientes con enfermedades pulmonares o respiratorias, ya que la introducción de la sonda podría comprometer la vía aérea si no se hace correctamente.

  3. Anatomía y condiciones nasofaríngeas: Evaluar las fosas nasales y la cavidad oral para detectar posibles obstrucciones, desviaciones del tabique, traumatismos, cirugías previas o lesiones que puedan dificultar la inserción.

  4. Función gastrointestinal: Determinar la necesidad del procedimiento, ya sea por dificultades para la alimentación oral, drenaje de contenido gástrico o alivio de la distensión abdominal, entre otros. También es importante asegurarse de que no existan contraindicaciones como obstrucción esofágica o perforaciones gastrointestinales.

  5. Reflejo de deglución: Verificar la capacidad del paciente para comer, ya que esto ayuda a guiar el paso de la sonda hacia el esófago en lugar de las vías respiratorias.

  6. Consentimiento informado: Explicar el procedimiento al paciente (o a sus familiares si es necesario) y obtener su consentimiento informado. Es importante que el paciente esté consciente de los riesgos y beneficios del procedimiento.

  7. Coagulación y uso de anticoagulantes: Revisar si el paciente tiene alteraciones en la coagulación o está bajo tratamiento con anticoagulantes, ya que la inserción de la sonda puede generar sangrado.

Procedimiento de la Sonda Nasogástrica 

La colocación de una sonda nasogástrica (SNG) es un procedimiento común en el ámbito clínico, utilizado para diversos fines como la alimentación enteral, descompresión gástrica, obtención de muestras gástricas, o administración de medicamentos. A continuación el procedimiento de la SNG.

Materiales Necesarios:

  • Sonda nasogástrica de calibre adecuado (según indicación médica y tamaño del paciente).
  • Lubricante hidrosoluble.
  • Jeringa de 20-50 mL.
  • Agua destilada o suero fisiológico.
  • Guantes estériles.
  • Gasa o apósito para proteger la piel.
  • Estetoscopio.
  • Cinta adhesiva o fijador de sonda.
  • Sistema de aspiración (si es necesario).
  • Bolsa recolectora o sistema de alimentación enteral (según el propósito).
  • Vaso con agua (si el paciente puede tragar).

Procedimiento:

  1. Explicación al Paciente:

    • Explicar el procedimiento al paciente para obtener su cooperación y reducir su ansiedad.
  2. Posición del Paciente:

    • Colocar al paciente en posición semi-Fowler (elevación de la cabeza a 45 grados) para evitar el riesgo de aspiración y facilitar la inserción.
  3. Higiene de Manos:

    • Realizar lavado de manos adecuado y colocarse guantes no estériles.
  4. Medición de la Sonda:

    • Medir la longitud adecuada de la sonda desde la punta de la nariz hasta el lóbulo de la oreja y luego hacia el apéndice xifoides. Marcar el punto de referencia con un marcador o cinta.
  5. Lubricación de la Sonda:

    • Lubricar la punta de la sonda con un gel hidrosoluble para facilitar la inserción.
  6. Inserción de la Sonda:

    • Introducir suavemente la sonda por una de las fosas nasales. Pedir al paciente que trague si es posible (puede ayudar a darle un vaso de agua si está consciente y puede tragar).
    • Continuar avanzando la sonda con movimientos suaves y evitando forzar si se siente resistencia.
    • Observar al paciente en todo momento por signos de malestar, tos excesiva o dificultad respiratoria, lo que podría indicar que la sonda está entrando en la vía respiratoria.
  7. Verificación de la Posición:

    • Auscultación: Conectar una jeringa con aire a la sonda e inyectar 10-20 mL de aire mientras se ausculta el estómago con un estetoscopio, escuchando un sonido de burbujeo.
    • Aspiración: Aspirar el contenido gástrico para verificar su aspecto y el pH (el contenido gástrico suele tener un pH ácido entre 1 y 5).
    • Radiografía: En algunos casos, se requiere una radiografía para confirmar la correcta colocación, especialmente si hay dudas sobre la localización.
  8. Fijación de la Sonda:

    • Fijar la sonda a la nariz del paciente utilizando cinta adhesiva o un dispositivo de fijación especial, asegurándose de que la sonda esté bien asegurada pero sin ejercer demasiada presión sobre la piel.
  9. Conexión al Sistema Adecuado:

    • Si la sonda es para alimentación, conectar al sistema de nutrición enteral.
    • Si es para descompresión gástrica, conectar a un sistema de aspiración o una bolsa colectora.
  10. Monitorización:

  • Vigilar continuamente al paciente para detectar cualquier complicación como náuseas, vómitos, aspiración o irritación en las fosas nasales.
  • Verificar periódicamente la posición de la sonda para evitar desplazamientos.

Precauciones:

  • Monitorear la piel alrededor del sitio de fijación para evitar úlceras por presión.
  • Cambiar regularmente la fijación para mantener una buena higiene y evitar irritaciones.
  • Reposicionar la sonda si el paciente presenta signos de desplazamiento o malestar.

Cómo Saber si la Sonda Está Bien Colocada

  • Aspiración del contenido gástrico: Con una jeringa, aspira el contenido a través de la sonda. El líquido gástrico normalmente será claro, amarillo o verde. Un contenido distinto podría indicar que la sonda no está en el estómago.
  • Prueba del pH gástrico: Utiliza tiras de pH para medir el nivel de acidez del líquido aspirado. El pH del contenido gástrico suele estar entre 1 y 5. Si es superior, puede estar mal colocada en el esófago o en los pulmones.
  • Radiografía: Este es el método más confiable para confirmar la posición correcta. Debe realizarse después de la colocación inicial para verificar que esté en el estómago.
  • Observación del paciente: Si la sonda no está bien colocada, el paciente puede mostrar signos como tos, dificultad para respirar o irritación de las vías respiratorias.

Cuidado y Mantenimiento de la Sonda Nasogástrica

  • Higiene y limpieza: Importancia de mantener la piel alrededor de la nariz limpia y seca para evitar infecciones o irritaciones.
  • Prevención de úlceras por presión: Cambiar la posición de la cinta adhesiva o fijación, observar la piel y usar apósitos protectores.
  • Control de la permeabilidad: Técnicas para asegurarse de que la sonda no esté obstruida, como el uso de irrigación con agua o suero fisiológico.

Complicaciones de la inserción de la Sonda Nasogástrica

Traumatismos nasofaríngeos con o sin hemorragia

Sinusitis y odinofagia

Aspiración pulmonar

Hemorragia o perforación traumática esofágica o gástrica

Penetración intracraneal o mediastínica (muy rara)

Reflexiones sobre el Sondaje Nasogástrico

Importancia de la Técnica Adecuada: La correcta inserción del SNG requiere de habilidades clínicas precisas. Una inserción incorrecta puede llevar a complicaciones graves, como la perforación esofágica, la colocación en el tracto respiratorio, o el desarrollo de neumonía por aspiración. Por ello, la capacitación continua del personal de salud es crucial para minimizar riesgos.

Implicaciones Éticas: En ciertos pacientes, como aquellos en fases terminales o con demencia avanzada, la inserción de un SNG puede generar dilemas éticos. La decisión de continuar con la alimentación enteral puede ser controversial, ya que puede prolongar el sufrimiento o interferir con el proceso natural de muerte.

Confort del Paciente: La inserción de un SNG es generalmente incómoda y puede ser traumática para algunos pacientes, especialmente aquellos conscientes. El procedimiento puede causar dolor, náuseas y ansiedad. La sedación o el uso de anestésicos tópicos puede ayudar a mejorar la experiencia del paciente, aunque esto puede no ser adecuado en todos los casos.

Uso en Situaciones Agudas vs. Crónicas: El SNG se utiliza tanto en situaciones agudas como crónicas. Sin embargo, en pacientes crónicos, especialmente aquellos con enfermedades neurológicas, se cuestiona la calidad de vida que se logra mantener mediante esta intervención. La elección entre el SNG y otros métodos de alimentación, como la gastrostomía, debe basarse en una evaluación integral del paciente.

Críticas al Sondaje Nasogástrico:

Complicaciones Asociadas: Aunque es un procedimiento relativamente seguro, el SNG está asociado con varias complicaciones, algunas de las cuales pueden ser graves. Estas incluyen la erosión nasal, sinusitis, otitis media, lesiones esofágicas, y, en raros casos, la perforación gástrica. La tasa de complicaciones puede aumentar en manos inexpertas o en situaciones de emergencia.

Colocación Incorrecta: La inserción incorrecta del SNG, con colocación accidental en el árbol traqueobronquial, es una preocupación importante. Esto puede resultar en neumonía por aspiración, una complicación potencialmente mortal. Aunque existen métodos para verificar la colocación, como la auscultación del aire insuflado o la radiografía, ninguno es infalible, lo que subraya la necesidad de mejorar las técnicas de confirmación.

Deshumanización del Cuidado: Algunos críticos argumentan que el uso excesivo de SNG en pacientes terminales o con enfermedades graves puede contribuir a la deshumanización del cuidado. En lugar de enfocarse en la comodidad y el bienestar del paciente, se prioriza la intervención técnica, lo que puede ir en contra de los principios de la medicina paliativa.

Resistencia de los Pacientes: En algunos casos, los pacientes pueden resistirse a la inserción del SNG, especialmente si están conscientes y en situaciones de angustia. Forzar la inserción en estos casos puede ser traumático y puede generar un impacto psicológico negativo.






Referencias Bibliográficas:

https://www.generalasdeformacion.com/blog/sonda-nasogastrica-que-es-tipos-tecnicas/

https://yoamoenfermeriablog.com/2018/06/29/sonda-nasogastrica/#google_vignette

https://www.msdmanuals.com/es-mx/professional/trastornos-gastrointestinales/c%C3%B3mo-hacer-procedimientos-gastrointestinales-b%C3%A1sicos/c%C3%B3mo-insertar-una-sonda-nasog%C3%A1strica


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